Financiamiento de impacto social

Oficina del gabinete Reino Unido

Un bono de impacto social (SIB) es un contrato con el sector público o autoridad de gobierno, mediante el cual paga por mejores resultados sociales en determinadas áreas y transfiere parte de los ahorros logrados a los inversores. Un bono de impacto social no es un “bono” en sí mismo, ya que el reembolso y el retorno de la inversión dependen del logro de los resultados sociales deseados: si no se alcanzan los objetivos, los inversores no reciben ni un retorno ni un reembolso del principal. Los SIBs son cada vez más probado como mecanismos de financiación adicionales al apoyo gubernamental existente para mejorar la salud pública y lanzar nuevas iniciativas de promoción de la salud.

 

Los SIB derivan su nombre del hecho de que sus inversores suelen ser aquellos que están interesados ​​no solo en el rendimiento financiero de su inversión, sino también en su impacto social. Los SIB son un nuevo mecanismo que proporciona inversión a abordar los desafíos sociales, incluida la promoción de la salud y la prevención de enfermedades. El mecanismo se puede visualizar a través del diagrama de bonos de impacto social. En un lenguaje sencillo, los SIB pueden entenderse como un préstamo otorgado por un inversor, donde el reembolso está vinculado al logro de resultados de salud (o sociales) específicos acordados.

Considerando los riesgos potenciales de los bonos de impacto social

Si bien los bonos de impacto social son claramente una nueva y emocionante vía para introducir innovaciones y mejoras en la prestación y financiación de los servicios de promoción de la salud, no están exentos de riesgos. Se debe tener cuidado de que los nuevos instrumentos de financiación prometedores, como los SIB, no den como resultado una 'selección de cerezas' o 'batido', que es Dirigirse a los participantes o resultados 'más fáciles' para apoyar en detrimento del resto de participantes o programa. Este tipo de incentivo perverso puede evitarse mediante un diseño cuidadoso y una especificación del servicio.

 

Además, los SIB nunca debe reemplazar la financiación pública convencional y las responsabilidades de los gobiernos nacionales, regionales y locales. Sin embargo, están en una buena posición para poner a prueba acciones e intervenciones con el fin de demostrar su eficacia y asegurar una financiación más tradicional a largo plazo y para la ampliación. También pueden utilizarse para impulsar la inversión en medidas de prevención y promoción de la salud compartiendo el riesgo entre inversores públicos y privados.

Más información sobre Financiamiento de Impacto Social está disponible en el Informes y publicaciones .

Casos prácticos